La seguridad de BLIP no es magia. Son matemáticas verificables y tecnología transparente.
En el momento en que creas una sala de chat, se genera una clave de cifrado desechable en tu navegador. Esta clave nunca se envía al servidor.
Cada mensaje se cifra en tu dispositivo antes de enviarse. El servidor solo ve texto cifrado ilegible.
Los datos transmitidos residen brevemente en la RAM (memoria volátil) y se eliminan inmediatamente tras la entrega. Como nunca se escriben en disco, la recuperación es físicamente imposible.